viernes, 14 de marzo de 2008



Hay un gran precipicio que me divide de vos.
Hay un ramo de rosas que no puedo regalar
¿Unas carisias y sonrisas de más?
O un amor que no se puede dar?

Sollozos que se nublan entre miradas de vapor
que se esfuman a la par del silencio
y se carcomen mi mente por amor.
Esas aguas espesas del olvido
me están diciendo bienvenido?

Es que no me has invitado a tu mente.
Yo no te he invitado
pero en ella vives diariamente.

Puedo llegar a ser la tristeza y el silencio,
pero amarte es mi consuelo
No necesito palabras que enmarcar.
Me tienes tirado en el suelo
sufriendo para amar.
-No necesito palabras-
Decírtelas con el corazón,
esa voz que saldrá, esa será mi voz.

Como el viento que me refugia en su canción
tus ojos me regalan la inspiración
para escribirte aunque nunca lo leyeses
y siquiera lo vieses
a estos pétalos de poesía
que tienen como correspondiente
tu dulce ser evanescente.






1 comentario:

luna dijo...

Como el viento que me refugia en su canción
tus ojos me regalan la inspiración
para escribirte aunque nunca lo leyeses
y siquiera lo vieses
a estos pétalos de poesía
que tienen como correspondiente
tu dulce ser evanescente.

dices tanto en tan poco, que llena el alma herida.
luna.