jueves, 20 de marzo de 2008

Cuando




Cuando el amor no es mutuo.
Cuando esas garras de la depresión se aferran a ti.
Cuando tus socorros no son escuchados.
Cuando una gota del cielo te ahoga.
Cuando sufres por sufrir.
Cuando no hay respuesta más que la huida.
Cuando un camino de simple consistencia se vuelve fatigado.
Cuando el mañana parece que no vendrá.
Cuando en unas risas se oculta un vacio.
Cuando soltar la mano parece imposible.
Cuando el peso no permite levantar las alas y volar.
Cuando el solitario frio queme más que una eternidad en el desierto.
Cuando me canse de escribir.
Cuando me vea en el espejo y no vea nadie.
Cuando de mi no se libera ningún haz de esperanza.
Recordare la palabra que nunca me dijiste,
Adiós…
Y la diré.


lunes, 17 de marzo de 2008

Demasiado Tarde

Cuando el filo de la cuchilla ya saboreo el gusto de la sangre que corre por las venas,
Ya es demasiado tarde.
Cuando los pies tocan el aire y la caída ya inicia vuelo,
Ya es demasiado tarde.
Cuando el metal hirviendo golpea las neuronas con un frio helado,
Ya es demasiado tarde.
Cuando la soga abraza el cuello con un goce casi orgásmico,
Ya es demasiado tarde.
Cuando la vista se nubla y el cuerpo sucumbe ante la esencia de la devoción,
Ya es demasiado tarde.
Cuando el agua arremete sus manos en los pulmones turbios,
Ya es demasiado tarde.
Cuando el tren te lleve de viaje a tu próxima estación y no hay retorno,
Ya es demasiado tarde.
Cuando concluya estas palabras
Respóndeme, por favor,
Ya sera demasiado tarde?





viernes, 14 de marzo de 2008



Hay un gran precipicio que me divide de vos.
Hay un ramo de rosas que no puedo regalar
¿Unas carisias y sonrisas de más?
O un amor que no se puede dar?

Sollozos que se nublan entre miradas de vapor
que se esfuman a la par del silencio
y se carcomen mi mente por amor.
Esas aguas espesas del olvido
me están diciendo bienvenido?

Es que no me has invitado a tu mente.
Yo no te he invitado
pero en ella vives diariamente.

Puedo llegar a ser la tristeza y el silencio,
pero amarte es mi consuelo
No necesito palabras que enmarcar.
Me tienes tirado en el suelo
sufriendo para amar.
-No necesito palabras-
Decírtelas con el corazón,
esa voz que saldrá, esa será mi voz.

Como el viento que me refugia en su canción
tus ojos me regalan la inspiración
para escribirte aunque nunca lo leyeses
y siquiera lo vieses
a estos pétalos de poesía
que tienen como correspondiente
tu dulce ser evanescente.






viernes, 7 de marzo de 2008

Tonos De Vida. Maletín Multicolor.



Un viento golpea la arena roja, la cual baila como sutil bailarina que se levanta al compás del sonido. Lástima que generalmente nadie lo ve, el desierto es así, un espectáculo natural solo apreciado por el cielo, pero hoy es diferente. Lo minimalista del paisaje hoy se ve visitado por una figura borrosa que se desliza por las dunas milenarias. Una figura negra, que no se nota quien es, pero que si se ve lo que en su mano lleva, un maletín. Negro como la noche, negro como la muerte.
El destino de esa persona se desconoce, o mejor dicho el camino hacia el destino es lo que se desconoce, pues todos tenemos el mismo destino, y hoy esa figura acuarelada con un maletín en su mano, llega a ese destino, la muerte.
El maletín negro, de contenido no sabido lo acompaño toda su vida, pero antes de ser negro fue azul. Y antes de llegar al desierto para morir, vivía en un país, del cual tuvo que escapar, con el ideal de no cambiar su forma de pensar y de actuar, por cada golpe de estado que en su árido país sucediese.
Una libertad encontró en correr hasta la frontera y traspasar los límites de la opresión.
Y aunque no fue el único que intento hacerlo, fue el único que lo logro superar.
Sus compañeros, camaradas y amigos murieron, su único acompañante fue su maletín color verde como las plantas que en libertad florecen.
Antes de tomar la decisión marcharse él tuvo que soportar muchas cosas. Tenía una ideología que discrepaba con la de los gobiernos de turno. Y sin embargo pudo luchar, al unirse a un grupo que compartía sus ideales.
Su maletín entonces era color rojo, como la sangre que necesito perder y tuvo que ver caer para defender la igualdad y los derechos que tanto anhelaba. Era rojo como su espíritu de lucha.
Él sabía que su lugar era ese, después de tanta búsqueda, supo, por fin, que su compromiso estaba ahí.
Quizás ese espíritu de lucha lo obtuvo en su juventud, donde lo solitario de su mentalidad y su contacto con la muerte formaron esa alma de lucha. Pero su sentimiento de cambio era opacado por la realidad. Querer cambiar y no poder por ser una sola persona.
En ese momento su alma era blanca, igual que el maletín que en sus manos llevaba, era así por lo inmaculado y lo solitario de su alma.
Pero es irónico pensar que en l mismo desierto que hoy muere esta persona, tiempo atrás moría su madre, ¿mucha casualidad? Tal vez.
Y posiblemente su formación ética se vio influenciada por su niñez, y su venida a la vida, en el mismo desierto, en el medio de la nada. Su madre lo cuido, pero lo inmenso del desierto es pequeño frente al alcance de la muerte. Pero igual su madre le dejo un recuerdo suyo, un maletín. Pero este era marrón, como la arcilla en que dios moldea la vida, y como la tierra fértil en la cual crecerán arboles de corteza épica.
Es así esta historia, la de una persona que lucho toda su vida, poseyendo en sus manos un maletín y en ningún momento le molesto. Y la pregunta es ¿Qué oculta ese maletín en su interior? Pues, quizá, en su interior el maletín lleva la vida. Y cada cual tiene su propio maletín, de dinámica tonalidad, que cambia según la ocasión, y que se pinta del color que se viva.